LAS HORMONAS DEL HAMBRE: Ghrelina y Leptina

 

La Ghrelina es una sustancia sintetizada por las células del estómago, duodeno y del páncreas, y que ACTIVA el APETITO que nos avisa de la necesidad de nutrientes. Sus niveles son muy altos antes de comer y disminuyen cuando hemos terminado, manteniéndose así hasta tres horas después, momento en el que vuelven a aumentar. La Ghrelina a su vez induce la producción de grasa abdominal y el famoso michelín.

 

La producción de Ghrelina aumenta con:

  • el estómago vacío
  • falta sueño, cuando dormimos poco, nuestro cuerpo lo compensa sintiendo más hambre
  • el estrés con frecuencia nos hace padecer hambre
  • el sedentarismo sobre todo cuando es continuado
  • durante la menopausia al disminuir los niveles de estrógenos y progesterona

La Leptina (del griego leptos delgado), es la HORMONA DE LA SACIEDAD. Se segrega principalmente por el tejido adiposo, aunque puede ser secretada en el hígado, la placenta y la mucosa gástrica. La Leptina es un antagonista a la Ghrelina, su función es suprimir el apetito.

Los niveles de Leptina en una persona de peso normal es de aproximadamente de 18ng/ml, siendo mayor en mujeres que en hombres. Cuando la persona aumenta de peso puede llegar a tener 30ng/ml.

Al subir de peso, los niveles de depósitos grasos aumentan, así como los niveles de Leptina, sin embargo, si se adelgaza y se pierden las reservas de grasa, se disminuyen los niveles de Leptina. Por otra parte, la Leptina también aumenta el metabolismo y gasta la grasa de reserva. Sin embargo, hay casos en los que cuando adelgazamos disminuyen los niveles de Leptina, pero el organismo no responde activando la hormona de la saciedad, lo que puede provocar que comamos más y eso dificulta que continuemos adelgazando.

Estas dos hormonas, la Ghrelina y la Leptina, juegan un papel clave en la gestión del apetito y deben estar en equilibrio. Son las responsables de que muchas dietas no funcionen. Cuando la persona tiene los niveles de Leptinas altos y los de Ghrelina bajos, son más propensos a recuperar los kilos perdidos.

Para recuperar el equilibrio entre Ghrelina y Leptina es necesario:

  • disminuir las grasas saturadas y tomar ácidos grasos Omega 3
  • disminuir hidratos de carbono refinados
  • evitar los glutamatos que eliminan la señal de la Leptina
  • aumentar los hidratos de carbono complejos y proteínas
  • alimentos ricos en fibra
  • dormir al menos 8 horas
  • comer cada 3 horas pequeños tentempiés saludables como fruta, frutos secos…
  • 30 minutos de actividad física regular como el yoga, Pilates, la meditación…reducen los niveles de Ghrelina.

En resumen:

La Ghrelina activa el apetito y la Leptina lo suprime