Nutrición Energética


La Nutrición energética estudia la posibilidad de aplicar las propiedades de los alimentos a la prevención y curación de las enfermedades. Desde esta óptica, los alimentos constituyen una herramienta terapéutica sumamente interesante que de forma combinada con otras terapias, pueden favorecer la recuperación de la salud.

Los alimentos influyen no sólo en nuestro cuerpo, sino también en nuestras emociones e incluso en el comportamiento. Resultan en muchas ocasiones más eficaces que muchos fármacos.

Nuestros antepasados comían lo que la tierra les proporcionaba en la zona donde vivían.Los alimentos que cultivaban y recolectaban en cada estación,se preparaban de manera sencilla y se consumían unas veces crudos, asados al fuego, a veces fermentados o ahumados para poder conservarlos. Algunos alimentos que se consumían solamente en ocasiones especiales.

Todo esto ha cambiado demasiado. Actualmente podemos hablar de las enfermedades de la civilización como la diabetes, hipertensión, colesterol elevado, gota, hiperactividad, fibromialgia, ansiedad, etc que son producidas en muchos casos por una alimentación errónea. Hoy en día se come mal y en exceso.

¿En qué se basa la Nutrición Energética?

La Nutrición Energética sigue las bases de la Macrobiótica, una filosofía de vida que defiende que para mantenerse sano hay que vivir en armonía con la Naturaleza. Fue traída a Europa desde Japón en los años 30 por George Oshawa.

La Macrobiótica es «El Arte de mantenerse sano o curarse a través de la Alimentación». Busca el equilibrio físico y emocional y establece una relación directa entre el estado de ánimo y la alimentación. Estudia las propiedades bioenergéticas de los alimentos

Para la Macrobiótica, la salud comienza en cada uno de nosotros y nuestra vida es el reflejo de nuestras decisiones. Tenemos la libertad de elegir que queremos comer. No hay alimentos prohibidos, pero podemos ser conscientes y elegir una alimentación adecuada.

Se incluyen otros alimentos en cantidades variables:

Semillas y frutos secos como sésamo, calabaza, nueces, almendras

  • Frutas y verduras de estación
  • Pescado en pequeña cantidad 
  • Semillas y frutos secos como sésamo, calabaza, nueces, almendras. Cereales integrales (arroz integral, quinoa…). 
  • Aceite de primera presión en frío
  • Condimentos en pequeña cantidad: gomasio (sésamo con sal), tamari, ciruela umeboshi, jengibre…miso…

Para la Macrobiótica, la salud comienza en cada uno de nosotros y nuestra vida es el reflejo de nuestras decisiones. No hay alimentos prohibidos, pero podemos ser conscientes y elegir una alimentación adecuada.

¿Qué beneficios puedes tener si modificas tu dieta?

Podrás notar efectos desde las primeras semanas como:

  • Más ENERGÍA Y VITALIDAD
  • Mayor descanso nocturno
  • Mayor concentración y memoria
  • Menos dolor articular y muscular Y mayor flexibilidad
  • Mejoría en el aspecto de la piel
  • Pérdida de peso y volumen
  • RECUPERAR EL EQUILIBRIO FÍSICO Y EMOCIONAL