Terapia EMDR


La Terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por los movimientos oculares). Es un abordaje psicoterapéutico que se utiliza para desensibilizar y reprocesar traumas psicológicos de una manera natural y rápida.
Estimulación BILATERAL, mediante movimientos oculares, sonidos o con pequeños golpecitos (tapping) con los que se estimula un hemisferio cerebral cada vez.
⦁ cambiar creencias autolimitantes
⦁ desensibilizar emociones y sensaciones negativas y con ello disminuir la carga emocional.

¿En qué consiste el EMDR?

Es un método complejo que integra elementos de otras terapias. Sin embargo, lo más llamativo es la estimulación BILATERAL, ya sea mediante movimientos oculares (estimulando los dos ojos al mismo tiempo), sonidos o con pequeños golpecitos (tapping) con los que se estimula un hemisferio cerebral cada vez. La estimulación bilateral puede ser:
a) Visual (el paciente mueve los ojos de un lado al otro guiado por el terapeuta)
b) Auditiva (el paciente escucha sonidos alternados en ambos oídos)
c) Kinestésica (el terapeuta golpea suavemente y de manera alternativa)
Esta estimulación facilita la conexión entre los dos hemisferios cerebrales logrando:
⦁ reprocesar los recuerdos traumáticos
⦁ cambiar creencias autolimitantes y
⦁ desensibilizar emociones y sensaciones negativas y con ello disminuir la carga emocional.

¿En qué le pude ayudar el EMDR?

Entendemos por trauma, cualquier hecho que haya tenido un efecto negativo duradero en una persona. Se puede aplicar EMDR en:

  • Duelos
  • Traumas recientes (perdida de trabajo, operaciones…)
  • Trastornos de pánico, fobias
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Dolor crónico
  • Creencias limitantes
  • Mejorar el rendimiento en los deportes
  • Tratamiento de adicciones (dejar de fumar)

En resumen, EMDR trabaja sobre los traumas del PASADO, ayudando a vivir las experiencias estresantes del PRESENTE y mirando al FUTURO sin miedo, reforzando pensamientos y comportamiento

Testimonio


“Acudo a la consulta de la Dra. Otilia Quireza porque tenía mucho miedo a conducir, ni siquiera sabía explicarlo, ni de donde procedía. Me sentía bloqueada, angustiada, no quería ni podía acercarme a un coche. Gracias a la Dra. Quireza y a sus terapias EMDR y SHEC en menos de un mes de iniciar el tratamiento había vuelto a conducir, permitiéndome esto ser más independiente y confiar más en mi misma hasta día de hoy”.

Patricia Silva